Desarrollo de Yucatán

Espacio para la divulgación y el análisis de propuestas para el desarrollo de Yucatán.

Análisis de la Propuesta de la OCDE para Yucatán.

Análisis del documento “Draft Territorial Review of Yucatán, Mexico”, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

José Luis Sierra V.

Las razones de la OCDE.-

El interés de la OCDE por Yucatán y su desarrollo tiene que ver con que Yucatán esté considerado entre las 10 regiones rezagadas con más rápido crecimiento en el mundo. Regiones con características similares son: la región de Bratislava, en Eslovaquia; Kosep-Magyaroskzag, en Hungría; algunas regiones de Irlanda (oeste y este de la isla); Zonguldak, en Turquía; la península de Calabria y la isla de Sicilia, en Italia. (pp. 6 y 8)

En México, tanto en Morelos como en Tlaxcala se experimentan procesos de cambio acelerado. En dichas regiones este proceso se explica por su cercanía al D.F. El interés en Yucatán se refuerza por ubicarse en la zona más deprimida del país –el sur y sureste- enclavada, además, en la Región Mesoamericana (estados del sur de México, los países de Centroamérica y del Caribe). (p. 8)

Yucatán cuenta con una experiencia valiosa y reciente, que le permitió abandonar un esquema económico fincado en el monocultivo (del henequén) para avanzar en la diversificación productiva, tanto del campo como de la industria, del turismo y de su infra-estructura. Si bien el dinamismo que alcanzaron ciertos rubros en la década de los 90’s, como la ganadería, la agricultura intensiva o las maquiladoras, se perdió en años recientes, la experiencia en otras regiones del mundo permite pensar que, si se realizan los ajustes necesarios, puede relanzarse el desarrollo de una región, a estadios superiores. Esa es la apuesta de la OCDE, ofreciendo una visión distinta para el desarrollo mediato de Yucatán.

La propuesta para Yucatán.-

La propuesta para el desarrollo a mediano plazo (15 a 20 años) de Yucatán que elaboró y presenta la OCDE, atiende por igual la superación de los rezagos sociales (combate a la pobreza) como los factores mínimos indispensables para acceder a los mercados internacionales de bienes, servicios, capitales y conocimientos, con posibilidades de éxito. (p. 143)

La propuesta de la OCDE constituye un Proyecto de Reingeniería Social (mejorar la competitividad regional y la cohesión social), que no contiene cuestiones nuevas, desconocidas para Yucatán. Lo nuevo es el enfoque: un desarrollo fincado en la diversificación productiva y en el capital humano.

La OCDE propone recoger la experiencia productiva que yá se tiene, tanto en las actividades primarias (pesca, apicultura, ganadería, agricultura en todas sus variantes, etc.) como en el renglón manufacturero o en los servicios (turismo, banca y finanzas, hospitales, educación, etc.). Pero hacerlo con una visión distinta, de una manera que atienda y se finque en la sustentabilidad de las comunidades, al tiempo que mejora la integración regional y se asegura la dinámica del estado en su conjunto.

La propuesta de la OCDE contempla y atiende el desarrollo en cinco áreas:

1) Reactivar el sector primario, mediante el desarrollo de la agro-industria y la aplicación de fórmulas que permitan un mayor valor agregado al esfuerzo de los productores del campo y del mar.

2) Con una estrategia bien cimentada de comercialización, con los apoyos financieros y tecnológicos adecuados, incentivar el crecimiento de micro, pequeñas y medianas empresas en operación, así como retomar la experiencia reciente de las “maquiladoras para exportación” para intentar su reactivación mediante el uso intensivo de la tecnología y del capital humano.

3) Auspiciar proyectos turísticos fincados en el aprovechamiento de los atractivos naturales y culturales de la entidad, pero también de aquellos dirigidos a mercados específicos, como son los cruceros turísticos, las convenciones, la atención médica y hospitalaria, etc.

4) Propiciar y fomentar la participación social en el diseño e implementación de políticas públicas, en la toma de decisiones que les atañen, así como en la evaluación del desempeño de las autoridades. Auspiciar fórmulas para mejorar la gobernabilidad y para aumentar la eficiencia administrativa en todos los niveles del Gobierno, pero particularmente en los municipios.

5) Aprovechar la posición que ya disfruta Mérida (y los municipios que la rodean) como centro de servicios para la Península y para el sureste de México, desarrollando las bases necesarias (infra-estructura, finanzas, servicios, conocimiento, capital humano, desarrollo tecnológico) para convertirlo en “enlace logístico” con el mundo y con los mercados.

Lo nuevo: visión e integración regionales.

La aportación más importante de la OCDE, decíamos, se encuentra en el enfoque: el enfoque del estudio que realizó y el enfoque, también, de su propuesta para el desarrollo de Yucatán. La OCDE insiste en que se abandone, de una vez por todas, la planeación sectorial que se diseña y ejerce “de arriba hacia abajo”.

La OCDE optó por la REGIONALIZACIÓN como “hilo conductor” de las políticas públicas y, por ende, del desarrollo futuro de la entidad. Concepto de REGIÓN que arranca desde la geografía y las condiciones de las comunidades –sean éstas “dispersas” ó urbanizadas-, que pasa por las sub-regiones del estado (las regiones a las que se refiere el documento son las 9 regiones del Plan Estatal de Desarrollo 1995-2001; J.L.S.V.), para asumir a la Península como un todo, un todo que es, que debe ser, más que la suma de los tres estados (p. 143).

Pero la visión y la propuesta de la OCDE no se queda allí: toma a Yucatán como parte del sur-sureste de México y como pieza importantísima de un conglomerado internacional: la Región Mesoamericana (países de Centroamérica y del Caribe).

El ejercicio analítico de la OCDE responde a tres criterios que son, a la vez, objetivos estratégicos de la propuesta que presenta:

1) Restablecer la sustentabilidad de los municipios: reforzando y mejorando los servicios públicos y la administración municipal; auspiciar programas productivos, así como fórmulas que incentiven el empleo y el auto-empleo, los programas que ayuden al reforzamiento de la economía doméstica de las familia. Respetando y haciendo que se respeten los recursos naturales, las exigencias de un desarrollo ambiental más sano.

2) Promover políticas públicas que incentiven las relaciones y la cohesión entre los pobladores de municipios que conforman “regiones naturales” o que pueden conformar regiones socio-económicas más dinámicas y mejor integradas.

3) Establecer criterios, los objetivos y las metas que garanticen la agregación del esfuerzo de todos los sectores de la sociedad yucateca en el objetivo de alcanzar mejores niveles de vida para todos. Escoger entre las opciones para el desarrollo, aquéllas que sean más incluyentes. Optar por objetivos ambiciosos, de acuerdo a la dinámica acelerada con la que creció y ha evolucionado Yucatán en los últimos años y que apunta a ser todavía mayor en los años por venir.

El diagnóstico de la situación actual.-

Yucatán está estratégicamente localizado en una dinámica y relativamente próspera región. Mérida es actualmente el centro de convergencia de comercios y servicios en la región. La localización del estado es también ventajosa con respecto a la gran Región Mesoamericana y el sureste de los Estados Unidos.

La mejor infraestructura, clima y localización así como una fuerza de trabajo bien preparada en Mérida y en los municipios conurbados, están entre las numerosas y variadas ventajas comparativas que el área de la capital disfruta en contraste con el resto de la Península de Yucatán y con la Región Mesoamericana. Su localización e infraestructura ofrecen una clara oportunidad de servir como un centro estratégico de logística, distribución y procesamiento de productos, para parte de América Central, el sur de México, el Caribe y el sur de los Estados Unidos.

A pesar de que la equidad social ha sido una prioridad para todos los programas públicos y en los sucesivos planes gubernamentales, por más de 20 años, la desigualdad sigue siendo un rasgo característico de la sociedad yucateca. En 2005, 63% de la población vivía con ingresos de 2 salarios mínimos o menos. El 60% de los trabajadores ocupados no cuenta con los beneficios de la seguridad social. El 32% de la población del estado habita en comunidades en que prevalecen bajos ingresos, bajos niveles de educación y de salud, que confrontan carencias de servicios y malas condiciones de vivienda. (p. 11)

“…Yucatán ocupa el cuarto lugar nacional por la incidencia de pobreza extrema, y es uno de los 12 estados que tienen niveles de marginalidad alta o muy alta en el país”. (p. 77)

En el otro lado de la moneda se encuentra el 62% de la población, que vive en 17 centros con más de 20 mil habitantes, con servicios aceptables y con índices de calidad similares o superiores a la media nacional (p. 11). En ese grupo se pueden encontrar estratos con niveles de vida comparables a cualquier ciudad europea: “…el contraste extremo de niveles de vida que se encuentra en Yucatán es comparable a la brecha que existe entre Suiza y Marruecos… (de acuerdo a los datos de la ONU, 2007)” (p. 63)

Mientras que en Mérida y en los municipios que la rodean el PIB per cápita fluctúa entre 6 mil y 10 mil dólares anuales, el PIB per cápita en el sector rural es menor a 2 mil 500 dólares anuales. (p. 63)

Además de la desigualdad social y de los factores de atraso socioeconómico, en Yucatán se registra un elevado deterioro ambiental, baja eficiencia administrativa y gubernamental, falta de acceso a los circuitos comerciales y a los mercados de capital y muy bajo nivel de competencia (de acuerdo con el CIDE, para 2003, Mérida ocupaba el lugar 33 entre las 60 mayores ciudades de México, de acuerdo a los indicadores de competitividad. (p. 15)

Después del impulso que representó el ingreso al GATT y la aplicación del TLC con EEUU y Canadá, México fue desbancado en el mercado de inversiones extranjeras directas (IED) por países como Turquía, China, Brasil y la República Checa, entre otros. (p. 19)

Si bien el declive de México en el mercado de IED’s, puede explicarse por factores externos (pérdida de dinamismo de la economía de los Estados Unidos) o por el aumento relativo de los salarios en México, la recuperación experimentada en fechas recientes, descansa en el sector del conocimiento, de la innovación y la alta tecnología. (pp. 19-21)

La urgencia de incentivar proyectos con alto valor agregado se hizo evidente por el reciente declive de las manufacturas para exportación y la limitada capacidad de las actividades primarias para mantenerse en los mercados internacionales. Las oportunidades siguen abiertas para las labores intensivas como son las textiles, incluyendo los diseños en sus procesos. Asimismo las actividades primarias requieren de innovación, no sólo para mejorar la productividad sino también para asegurar el mínimo impacto ambiental.

Yucatán debe reforzar las tareas relacionadas con la innovación, se pueden desarrollar proyectos con tecnologías de la información. Se deben retomar experiencias de producción de hortalizas y frutas tropicales, sea con esquemas de agricultura “abierta” o intensiva.

Una de las primeras ventajas de Yucatán es la calidad de vida debido a la abundancia de la costa y los recursos acuíferos, numerosos destinos turísticos y culturales, extensa infraestructura física, atractivo clima todo el año, proveedores de servicios de calidad, educación y cuidado de la salud, bajos niveles de crímenes graves, altos niveles de satisfacción, un justo grado de cohesión social. Sin embargo, la calidad de vida de los yucatecos está amenazada, a largo plazo, por graves problemas ambientales que se arrastran, como son el inadecuado manejo de desperdicios tóxicos, la contaminación del suelo y del agua en el subsuelo, el deterioro físico de la costa, así como el ruido y la calidad del aire en la ciudad capital.

Probablemente el mayor reto relacionado con la sustentabilidad está en el uso y el tratamiento del agua y en la disposición de las aguas residuales. Los recursos acuíferos del estado están siendo contaminados tanto por actividades humanas como productivas. Yucatán carece de servicios de drenaje en prácticamente todo el territorio; tiene el quinto lugar en el país respecto a enfermedades infecciosas intestinales.

Los nitratos presentes en los recursos acuíferos exceden los estándares oficiales desde 1987. La contaminación del agua alcanza el mar, en grado tal que la floración de algas conocida como “marea roja” representa costos económicos para la pesca por alrededor de 6 millones de dólares al año. Además del volumen de las aguas residuales generadas por la acción humana, las unidades de producción intensiva, sobre todo la porcícola, producen más del doble de nitrógeno que la que producen los deshechos humanos. Por esa razón, el tratamiento de aguas no debe estar dirigido solamente a los residuos humanos, sino también a la contaminación ocasionada por la intensa explotación agropecuaria.

Dentro de los rasgos que caracterizan a la economía de Yucatán, destaca el papel que juegan las Pymes y la estructura de Mipymes. A diferencia del país, en donde el 95% de los empleos en industria y en servicios se generan por micro empresas, en Yucatán esta proporción es de 50%, porcentaje similar a los de España e Italia. Aumenta el contraste con el resto del país al considerar que el 99% de las empresas que operan en la industria y en los servicios, en Yucatán, pueden ser catalogadas como “pequeñas o medianas empresas”, de acuerdo a los criterios de los Estados Unidos. (pp. 27-8)

Los niveles que ha alcanzado la economía informal en México (15% del PIB y 27% de la población ocupada) se reflejan, también, en Yucatán (p. 31). El 14% de la PEA estatal se encuentra en condición de subempleo, mientras que el 74% de los desempleados tienen menos de 30 años. Entre el año 2000 y el 2006, 80 mil jóvenes se integraron al mercado laboral y sólo 45 mil encontraron un empleo remunerado (p. 90).

La OCDE registró que, en Valladolid, la segunda ciudad del estado, el 82% de los propietarios de bienes (households) tienen a las fuentes “informales” de crédito (agio) cómo única posibilidad de financiamiento a corto plazo. De acuerdo con el estudio mencionado por la OCDE, los propietarios de bajos ingresos recurren al crédito usurario en un 71%, mientras que los de ingresos medio y alto lo hacen en poco más de 50%. (p. 33)

Así como Mérida -que tiene el 42% de la población total del estado- concentra el 60% de la población asegurada por el IMSS (p. 35), en materia de educación superior, el grado de concentración alcanza el 83% de la matrícula; 90% si se incluyen municipios de Progreso y Conkal. (p. 39)

Yucatán se destaca como una de las entidades con mayores progresos en educación media superior y superior; paradójicamente, se encuentra entre los estados con educación básica de menor calidad (cuarto lugar en reprobación y en deserción de estudiantes, en el nivel primaria) (p. 38).

Los avances logrados en educación superior no son del todo satisfactorios, tanto desde el punto de vista económico como social. Sólo uno de cada cinco trabajadores activos cuenta con estudios de preparatoria o educación superior, mientras que la mitad de los desempleados cuenta con preparatoria o más. Por lo que corresponde a la ciudad de Mérida, en 2002, mientras la tasa de desempleo general rondaba el 1.6%, para la población entre 20 y 24 años, el desempleo era superior al 3.7%. (p. 37).

Es evidente la brecha que existe entre los conocimientos y las destrezas que ofrecen las instituciones de educación superior a sus graduados y lo que reclama el mercado o el desarrollo de Yucatán. El 66% de los estudiantes de nivel superior siguen carreras sociales o administrativas; sólo el 19% de la matrícula corresponde a ingenierías; 7% a medicina y biológicas; y 6% a las carreras relacionadas con la innovación tecnológica. (p. 40)

A pesar de compartir geografía, cultura e intereses, la cooperación institucional entre los tres estados que integran la Península de Yucatán ha sido obstaculizada por numerosas razones. Cada estado depende en gran manera de los recursos federales, lo que impide agruparse a fin de gestionarlos y administrarlos de manera colectiva. Además, la planeación y los proyectos desarrollados están muy ligados con ciclos electorales de 3 a 6 años que, además de ser sumamente cortos, no coinciden en los tres estados. A pesar de los fuertes lazos entre los tres estados, existe cierto nivel de competencia con respecto al desarrollo de económicas similares como turismo y pesca. (p. 143)

Turismo, comunicaciones, educación, salud e innovación tecnológica, pudieran ser campos que permitan la coordinación y la cooperación entre estados, un primer paso del amplio y variado camino que habrá de recorrerse hasta lograr la integración peninsular. No lo dice el documento de la OCDE, pero las estrategias de Protección Civil y la organización social ante el riesgo de huracanes debe ser materia primordial en cualquier esfuerzo de coordinación entre estados y d eintegración peninsular.

Algunos datos que nos ayudan a comprender y valorar la gravedad del proceso recesivo que enfrenta Yucatán en la actualidad y la importancia de las relaciones que se mantienen con Campeche y con Quintana Roo. Entre 1990 y 2005, Yucatán pasó de ser una entidad con inmigración neta a entidad expulsora de población: en este lapso, más de 34 mil yucatecos migraron a los Estados Unidos y 170 mil fijaron su domicilio en alguna comunidad de Quintana Roo. Internamente, crecieron de manera exponencial los flujos migratorios del área rural a los centros urbanos más consolidados y que ofrecen mayores oportunidades de empleo. (p. 68)

Las aportaciones de decenas de miles de trabajadores temporales (“semaneros”) que se ocupan en Quintana Roo y el monto de las “remesas” que los migrantes yucatecos envían a sus familiares desde los Estados Unidos fueron fundamentales para mantener el dinamismo de la economía yucateca en años recientes. Aunque el monto de divisas que Yucatán recibe por concepto de “remesas” no es comparable a lo que reciben las entidades líderes en esta materia (Oaxaca, Zacatecas, Durango o Michoacán), si se considera el crecimiento que registraron las remesas de un año a otro (50% de crecimiento anual, a partir de 2001), Yucatán se ubica como segundo lugar a nivel nacional. (p. 68)

La cooperación intergubernamental en el nivel municipal, enfrenta serios desafíos. Las preocupaciones importantes incluyen una carencia de la autonomía fiscal y la consiguiente debilidad presupuestaria, una necesidad de la reforma legislativa y reguladora, y carencia de la coordinación horizontal y vertical entre unidades políticas. La falta de coordinación vertical resulta especialmente grave cuando involucra asuntos como el manejo del agua, la disposición final de los desechos y la preservación ambiental, entre muchos otros.

Además de las cuestiones arriba señaladas, la colaboración entre autoridades es impedida por numerosos factores culturales e institucionales, incluyendo carencia del planeamiento estratégico a largo plazo, la organización municipal ineficaz (demasiados municipios), y la falta de las herramientas adecuadas para la toma de decisiones y la evaluación las mismas. (pp. 133-36)

La carencia de una cooperación vertical y horizontal entre autoridades, en Yucatán, está determinada por una rígida y estrecha regulación legal. Como sucede en todo el país, el insuficiente desarrollo de las estructuras municipales está determinado por las exiguas finanzas de los ayuntamientos. Pese al incremento sustancial de recursos presupuestales provenientes de las “participaciones federales” y de otras líneas del gasto federal (ramos 28 y 33), los ayuntamientos sólo cuentan con recursos para responder al gasto corriente, viéndose impedidos permanentemente a realizar las inversiones o las obras indispensables. (p.117)

El financiamiento para el desarrollo, en general, y la debilidad de las finanzas estatales para enfrentar cualquier proyecto de inversión, por pequeño que éste sea, han sido los “hoyos negros” de todos los ejercicios de planificación desarrollados en México, lo mismo a nivel nacional, que regional o estatal. Baste saber que, para el caso de Yucatán, el 66% del presupuesto estatal se dedica al pago de nóminas y sólo el 6% se destina a inversión (p. 114).

Sólo el 5% del presupuesto que ejerce anualmente el Gobierno del Estado proviene de recursos propios, el resto, entregado por la Federación de acuerdo a los distintos esquemas de participación, generalmente llega “etiquetado”. Como bien lo señala y lo aborda el estudio de la OCDE, el financiamiento es también el “cuello de botella” que habrá de enfrentarse y resolverse, de cara al esquema de desarrollo que se propone y a las condiciones reales del erario yucateco. (p. 111)

Conclusiones y recomendaciones de la O.C.D.E.-

Resulta indispensable –y es oportuno- aprovechar su ubicación estratégica en una región próspera.

Si combinamos su ubicación con el potencial que aporta la infraestructura, Yucatán puede convertirse en un lugar clave, desde el punto de vista logístico, para la distribución de mercancías y servicios o como centro de procesamiento para los mercados de Centro América, México, el Caribe y los Estados Unidos.

Se hace necesario bajar los costos de transporte, ampliar y diversificar las instalaciones y el equipamiento del Puerto de Progreso (Terminal remota, viaducto, muelle seco y Plataforma Logística).

Muchos de estos beneficios están sujetos al desarrollo de un sistema multimodal de transporte que sirva e integre a los diversos centros urbanos del estado.

La caída de la manufactura por la pérdida de competitividad en costos laborales presenta una oportunidad para reposicionar a Yucatán como centro manufacturero, promoviendo actividades de mayor valor agregado.

En Yucatán se tiene experiencia en diversas ramas de la producción agrícola, pesquera y pecuaria. Se debe reactivar la producción del campo privilegiando las actividades con mayor valor agregado.

Hay algunas experiencias que basadas en la innovación empiezan a rendir resultados positivos (Tecnologías de Información y cultivo de frutas tropicales).

Se arrastran problemas de sustentabilidad que hay que atender adecuadamente: calidad del agua y contaminación manto freático; provisión de sistemas de drenaje; recuperación de humedales; reforestación; manejo y disposición final desechos sólidos y líquidos

.

Se tiene que hacer frente al problema que representa la elevada dispersión de comunidades con programas efectivos de sustentabilidad municipal y una estrategia de integración inter-municipal y regional.

La debilidad de la administración municipal arranca en las atribuciones poco claras y eficientes.

A pesar del alto número de turistas que se reciben, todavía no se han aprovechado en su totalidad las oportunidades en esta actividad. Hay que promover el turismo que deje beneficios en las localidades del área rural.

El turismo de salud es una estrategia potencialmente viable.

Necesario establecer mecanismos de coordinación entre universidades y empresas. Existe una clara discrepancia entre las habilidades y capacidades adquiridas en los centros educativos y las que demandan los mercados laborales.

Deben promoverse esquemas ágiles y efectivos de financiamiento para las Mipymes, así como programas de apoyo tecnológico, administrativo, de control de calidad y de comercialización de los productos y servicios que ellas ofrecen.

La inversión pública en infraestructura ha sido constante, pero no se ha reflejado aún en la atracción de inversión.

Se deben reforzar los mecanismos de ahorro y socializar los procesos de inversión productiva.

Debe ser más atractivo para los micro y pequeños empresarios estar en el mercado formal que informal.

Yucatán ha empezado a separar la planeación de los procesos políticos. Hay que incentivar este proceso. Establecer el Servicio Civil de Carrera, a nivel estatal y municipal.

Es necesario que el esquema de planeación se enfoque de los sectores a las regiones.

El reto fundamental es mejorar la competitividad y reforzar la cohesión social. Los actores reclaman construir una visión compartida del Estado.

Se hace necesario promover esquemas de coordinación intermunicipal con el estado y la federación.

Un problema estructural nacional, es el esquema fiscal, que deja a los estados y municipios sin capacidad real de decisión, en materia de contribuciones, en su territorio.

El futuro de Yucatán estará determinado por su habilidad de cooperar a nivel peninsular con otros estados.

Mérida, Yucatán; 16 de julio del 2007.

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1 comentario»

  Marimar Abraham wrote @

Hola… quisiera ver si alguien me puede ayudar un poco con el punto que la OCDE le recomendó al estado: ELEVAR LA PARTICIPACIÓN EN CADENAS DE VALORES GLOBALES.. mil gracias!


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